El IRPF premia a los emprendedores

Un lector del blog me ha enviado un mail comentando que tenía intención de abrir un negocio y pregunta si hay alguna ventaja a la que pudiera acogerse.

España es un país donde montar un negocio es tremendamente difícil teniendo en cuenta la situación económica y social actual. Aún así, para ese grupo de valientes, hablaré de las deducciones que están previstas para los nuevos empresarios (cuenta ahorro empresa) o para los bravos inversores que ayudan a constituir nuevas empresas (Business Angels).

En primer lugar, el funcionamiento de las cuentas de ahorro-vivienda está recogido en el artículo 68.6 de la ley del IRPF: “los contribuyentes podrán aplicar una deducción por las cantidades que se depositen en entidades de crédito, en cuentas separadas de cualquier otro tipo de imposición, destinadas a la constitución de una sociedad Nueva Empresa”. El funcionamiento es muy similar a la conocida “cuenta vivienda” (para adquirir una vivienda), con la diferencia de que el objetivo aquí no es comprar una vivienda sino crear una empresa.

Las condiciones de las cuentas ahorro-empresa son las siguientes:

– El porcentaje máximo de deducción por Cuenta ahorro-empresa es del 15% de las cantidades depositadas en cada período impositivo hasta la fecha de la suscripción de las participaciones de la sociedad Nueva Empresa.

– La base máxima de la deducción por Cuenta ahorro-empresa es de 9.000 euros anuales.

– El emprendedor debe constituir la empresa en un periodo máximo de 4 años.

– Cada contribuyente sólo puede constituir una única cuenta ahorro-empresa en una entidad de crédito (banco,caja).Sólo tiene derecho a deducción la primera empresa que se cree.

– El saldo acumulado de la cuenta de ahorro-empresa deberá destinarse a la suscripción cómo socio fundador del capital social de la empresa.

– Una vez constituida la empresa, debe cumplir una serie de requisitos para que la deducción aplicada haya sido correcta:

– En el plazo máximo de 1 año desde su constitución, la Empresa deberá destinar los fondos aportados por los socios que se hubieran acogido a la deducción por Cuenta ahorro-empresa a: La adquisición de inmovilizado material e intangible exclusivamente afecto a la actividad, Gastos de constitución y de primer establecimiento de la sociedad o Gastos de personal empleado con contrato laboral.

​- La sociedad debe contar, antes de 1 año de su constitución, con un local destinado exclusivamente a llevar la gestión de su actividad y una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.

– La sociedad debe mantener ,durante un mínimo de 2 años desde su constitución, La actividad económica no pudiendo ser la actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.

– En el caso de incumplimiento de alguno de estos condicionantes o bien habiendo superado el periodo de 4 años sin haber inscrito en el registro mercantil la nueva sociedad, los contribuyentes perderían el derecho a las deducciones. El contribuyente está obligado a sumar las cantidades indebidamente deducidas más los intereses de demora y realizar una declaración paralela para realizar la devolución a hacienda.

Por otro lado, la ley de Emprendedores, en vigor desde el 29 de septiembre de 2013, establece un nuevo incentivo fiscal en el IRPF a favor de los “business angels” o de las personas que solo están interesadas en aportar capital para el inicio de una actividad o “capital semilla“, de modo que se puedan crear nuevas empresas incorporando a su accionariado a estos inversores por un plazo que oscila entre tres y doce años pudiendo así aprovechar fiscalmente la ayuda de familiares y amigos a la creación de nuevas empresas.

Las condiciones del incentivo a emprendedores son las siguientes:

– El porcentaje de deducción  es del 20% de la cuota estatal del IRPF de las cantidades aportadas a la creación de la Nueva Empresa.

– La base máxima de la deducción es de 50.000 euros y nunca podrá representar más de un 40% de la sociedad y

– Se fija la exención total de la plusvalía al salir de la sociedad, siempre y cuando se reinvierta en otra entidad de nueva o reciente creación.

Cómo hemos podido ver en el artículo si tenemos pensado montar un negocio o ayudar a montarlo a alguien, si lo hacemos de manera adecuada, tendremos un importante beneficio fiscal siempre que cumplamos cuidadosamente con los requisitos solicitados.

 

La TAE y varias “trampillas”comerciales más en los productos financieros

Cuando las personas acuden al banco y ‘compran’ un producto, hasta llegar al ‘firme aquí’, empiezan a pasar las infinitas páginas del contrato en el que aparecen conceptos como interés nominal, interés técnico, tasa efectiva anual, interés técnico,TAE..

Pues bien, en este artículo intentaré marcar algunas pautas básicas para que seamos conscientes de lo que realmente firmamos cuando contratamos un depósito de plazo fijo o lo que pagaremos realmente por un préstamo.

En primer lugar, hablaremos de la TAE o Tasa Anual Equivalente (TAE). Se trata de un concepto que introdujo el Banco de España para que los usuarios pudiésemos comparar los productos bancarios con diferentes vencimientos, comisiones, abonos de intereses, etc. Una especie de ‘igualador’ de ofertas. Hay que saber que la TAE no es lo mismo que el TIN o Tipo de Interés Nominal, siendo este último el interés que cobramos/pagamos en un vencimiento definido sin incluir las comisiones.

Veamos un ejemplo para valorar cómo afecta el tipo de vencimiento en una inversión. A un ahorrador le dan dos opciones: un depósito a 12 meses al 2% de interés nominal y otro al 1,25% nominal a 6 meses.¿Qué opción es mejor? Pues bien, si sólo nos fijamos en el tipo de interés nominal diríamos a bote pronto que es mejor un 2% que un 1,25%, pero estaríamos equivocándonos. Y es que la inversión a 6 meses la deberíamos reinvertir otros 6 meses más para que fuera la mejor opción. Vemos entonces que convirtiendo ambas opciones en anuales, mientras la primera opción nos da un 2% a 12 meses, la segunda opción abona un 2,50% (1,25%x2 semestres). Pues bien, esto es exactamente lo que hace la TAE: convertir en comparables inversiones de diferentes condiciones y tiempo.

Pongamos ahora otro ejemplo que afecte a las inversiones/préstamos como.. en qué momento cobro/pago los intereses. Imaginemos 2 opciones de inversión a 12 meses y con el mismo tipo de interés del 2%. En la primera opción se cobra el mismo día que firmas (cobro anticipado) y la segunda opción paga al final del plazo (pago a vencimiento). ¿Cuál firmamos? A pesar de que hablamos del mismo tiempo y tipo de interés, la primera opción tiene una TAE mejor. ¿Por qué? Pues porque siempre es mejor cobrar los intereses con antelación ya que nos permitirá volver a invertir los beneficios y obtener de esta manera intereses de los intereses.

Acabemos los ejemplos con este último sobre cómo afectan las comisiones. Estamos pidiendo un préstamo y nos ofrecen dos opciones: la primera, con un interés al 0% y una comisión de apertura del 4% y, la segunda, con un interés del 3,50% sin comisión de apertura. La TAE nos indica que pese a que la primera opción tiene un interés inferior, al tener comisión de apertura, es mejor la segunda opción.

Vistos varios ejemplos sobre cómo afectan las diferentes variables de un contrato y ver que no sólo debemos mirar que tipo de interés cobramos/pagamos, daré ahora una serie de reglas básicas que nos permitirán identificar productos “engañosos”.

Las llamaré.. “Las 7 sencillas reglas para que no nos tomen el pelo”:

1. Cuidado con los intereses altos a plazos muy cortos, ya que tienen TAEs elevadas que realmente nos van a pagar poco. Por ejemplo, un depósito a 1 mes al 6% TAE se traduce en un interés nominal del 0.5%. Es verdad que la TAE es ‘atractiva’ a simple vista pero sólo nos lo ‘regalan’ por un mes. Moraleja: mira el interés nominal.

2. Ojo con los interés altos a plazos de más de 12 meses, pues ocultan una TAE más baja que el de mercado ocultado tras un tipo de interés nominal elevado.Por ejemplo, un depósito a 24 meses al 6% de interés nominal es un TAE real del 3%. Cómo norma general: en plazos de mas de 12 meses… mira la TAE.

3. Los intereses a cobrar cuanto antes mejor: a mismo tipo de interés nominal, la TAE será mejor cuanto antes se cobre. Siempre es preferible cobrar los intereses al firmar que a vencimiento y así sacar partido del beneficio (siempre habiendo comparado antes que cobraré lo mismo al inicio que a vencimiento).

4. Los intereses a pagar cuanto más tarde mejor: a mismo tipo de interés nominal, la TAE es mejor cuanto más tarde pague. Preferiré pagar un crédito cuando venza que empezar a pagar desde el momento de la firma.

5. Desconfía de los préstamos a interés 0%, ya que la gran mayoría de las veces integran comisiones o seguros obligatorios que hacen que el interés real-final que pagamos sea mayor. La mejor opción es mirar la TAE en este tipo de productos.

6. Observa desde la valla el tipo de interés técnico que se suele utilizar en productos de ahorro de aseguradoras. Se trata de un tipo de interés bruto en el que se deben restar comisiones de gestión, comisiones comerciales, etc. Dándonos cuenta así de que el interés real está muy muy lejos del ofertado.

7. Si una oferta es llamativamente superior al resto de ofertas… ¡desconfíe! Siempre engloba algún tipo de riesgo añadido. Ante esto, y como ya he comentado en varios de mis artículos, la principal regla es “Lee todo el contrato y, si algo no se entiende, no lo firmes”

 

La Prima de Riesgo ¿Cambiará de dirección?

Este artículo es en respuesta a la consulta que ha realizado Maribel, una de nuestras lectoras, y en él valoraremos qué evolución esperamos de la prima de riesgo y cómo puede ser que con la deuda publica disparada, la prima de riesgo no haga más que caer y caer.

En primer lugar, si la situación de España a nivel de deuda va empeorando y su rating rebajándose, lo lógico seria que la prima de riesgo se hubiera ido incrementando pero… ha ocurrido lo contrario.¿Por qué? La respuesta: la “especulación”.

Hace 4 años, en la situación en la que nos encontrábamos se pedían una serie de reformas al gobierno de Zapatero que se negaban a realizar debido a que resultaban sumamente impopulares: recortes sociales, la reforma laboral… Al mismo tiempo y en el actual mundo globalizado, “el dinero nunca duerme” y bien es sabido que un país de manera individual no puede sobrevivir a un ataque especulativo. Además, las agencias de rating hacían su trabajo rebajando la calificación crediticia y mientras se preparaba una tormenta financiera contra España. Con todo esto y aunque nosotros pertenecemos a la UE pero…¿Por qué no nos protegía de estos especuladores?

La respuesta de esa falta de ayuda es sencilla. Alemania se había hartado de que los países del sur incumplieran sistemáticamente sus compromisos, tanto de reformas como control de gastos, y encontró en la prima de riesgo una manera de forzar a que dichos países cumplieran sus directrices. No olvidemos que al mismo tiempo, esta actuación significaba un gran negocio para la economía alemana que se mantenía así como referente de seguridad.

Llega entonces el momento en el que se produce un cambio de gobierno liderado ahora por Rajoy y, a la vez, un cambio en el presidente del BCE. España iniciaba un proceso de reestructuración muy duro con medidas altamente impopulares junto a una crisis que iba recrudeciéndose, que llevaron a una devaluación fuerte de la economía Española. Pero fue entonces cuando Alemania empezó a confiar en España, en que se iban a tomar las medidas que ellos consideraban necesarias para salir de la crisis, iniciando de esta manera una campaña a favor de la marca “España”. La prima de riesgo iniciaba así un proceso de relajación. ¿Era mejor la situación de ese momento? Nada más lejos de la realidad: el paro estaba desbocado, la deuda y el déficit disparados, desahucios, protestas y, para acabar de arreglarlo, los bancos tenían enormes problemas que iniciaron un proceso de rescate bancario. Pero a pesar de todo esto, la prima de riesgo bajaba.

Los especuladores iniciaban su retirada debido al apoyo de Alemania, pues se temían lo peor y no se equivocaban. Mario Draghi lanzaba su amenaza: “El BCE intervendrá comprando deuda publica si es necesario para proteger a los estados miembros de los ataques especulativos”. Lo más curioso del tema (y por lo que creo que debería felicitar al Sr Draghi), es que sólo diciéndo que lo haría ya hizo automáticamente innecesario el llevarlo a cabo: sin necesidad de intervenir ya había intervenido. Con el aval del BCE, la prima de riesgo iniciaba su caída libre hasta la situación actual, reduciendo los costes de financiación de la deuda de manera muy importante. Un dato curioso: la reserva federal de EEUU en cambio había intervenido ya en ese momento con 4 programas directos QE1,QE2,QE3 y operación Twist, con miles de millones de dolares utilizados.

A día de hoy, ¿qué va a pasar con la prima de riesgo? Si tenemos en cuenta que el BCE tiene previsto iniciar los programas de liquidez y la compra de activos en las próximas fechas, podemos esperar principalmente dos posibles efectos: uno de ellos es hacer llegar la liquidez a los mercados y el otro, la devaluación el euro respecto al dólar. Ambas medidas, la facilidad de crédito y un euro más barato, permitirán mejorar la competitividad internacional española incrementando las exportaciones e iniciando la mejoría económica en la eurozona.

Ante esta situación y sumándole también que las agencias irán mejorando las notas del país de manera continuada, difícilmente la prima de riesgo va a incrementarse. Al contrario: se va a mantener e, incluso, podría ser posible que llegue a situarse en el entorno cercano a los 100 puntos. Los efectos de la mejora de los datos macro-económicos podrán comenzar a disfrutarse en la economía real y será posiblemente el inicio de un ciclo expansivo de la economía.

Eso si, no hay que olvidar que España habrá duplicado su nivel de deuda (véase evolución en el gráfico) y deberá saber aprovechar al máximo este ciclo positivo para reducir dicha deuda, por que de lo contrario la siguiente crisis será mucho peor.

Deuda de países europeos según el BCE

Déficit de países europeos según el BCE

Estimada Maribel, espero haber resuelto tus dudas, en el siguiente artículo hablaremos de la diferencia entre TAE,TIN y como se utilizan cómo pequeñas trampas en la comercialización de los productos bancarios.

El Estado del Bienestar camino a la quiebra

Ayer, a través de twitter (@assetstoni), tuve una interesante conversación respecto a una afirmación de Pablo Iglesias, líder de Podemos, en el que daba como solución al paro juvenil “reducir la jornada laboral a 35 horas semanales, así como adelantar la edad de jubilación a los 60 años”. ¿Mi respuesta? Es un bonito sueño que acabaría en auténtica pesadilla, ya que significaría la quiebra del Estado del Bienestar y un nuevo fenómeno llamado “jubilados low cost” que destacarían por tener unas pensiones miserables.

Nuestro Estado del Bienestar se basa en una sencilla regla: “los cotizantes actuales mantienen a pensionistas, sanidad, paro y formación”. Y ¿quiénes son estos cotizantes? Pues básicamente empresas, autónomos y asalariados.

Este sistema era perfecto. Teníamos una gran base de cotizantes que mantenían a un pequeño grupo de jubilados y el resto de servicios. Además de esto, una alta tasa de natalidad, una ocupación laboral alta, unas empresas productivas a pleno rendimiento  y una esperanza de vida que no superaba los 77 años , ayudaban también a garantizar el sostenimiento del sistema. En pocas palabras: una persona tipo Española se incorporaba pronto al mercado laboral, cotizaba durante un mínimo de 40 años y, luego, pasaba a ser mantenido por el sistema unos 10-15 años.

Pero, ¿qué ocurre en la actualidad? Pues que el sistema va camino a la quiebra y por varios motivos:

– Los cotizantes difícilmente conseguirán cotizar de manera continuada más de 40 años.

– El panorama empresarial con sus quiebras y suspensiones de pago no es precisamente favorable a mantener la capacidad productiva del país.

– La tasa de natalidad está en caída libre.

– La tasa de esperanza de vida se incrementa anualmente gracias a los avances médicos y la calidad de vida actual comparada con la de periodos anteriores.

– La tasa de ocupación se aleja del pleno empleo año tras año con tasas de paro que oscilan entre el 12%-26% de la población activa.

Debido a estos factores, se está originando un cocktail explosivo del que tanto economistas como políticos son plenamente conscientes pero, como se suele decir, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

En los siguientes gráficos puede verse la evolución de las variables que hemos comentado (evolución de esperanza de vida y tasa de natalidad)

         

Pero mucho me temo que lo peor está por llegar: la pirámide de población actual se está invirtiendo, es decir, unos pocos van a tener que mantener a muchos, lo cual es totalmente inviable y llevará a la quiebra al sistema tal como lo conocemos.

Observen el siguiente gráfico:

Como podemos observar, los cotizantes que mantienen el estado se encuentran ahora entre los 35 y 45 años pero, por debajo de ellos, la base de la pirámide se está invirtiendo. El fenómeno de la inmigración había reducido una parte del problema (observar edades de 5 a 10 años), pero somos conscientes que actualmente se está produciendo el fenómeno contrario y, por tanto, quedará neutralizado.

Todos estos datos nos indican claramente que estamos dirigiéndonos de manera inexorable hacia la desaparición del Estado del Bienestar, tal como lo hoy lo entendemos, en un máximo de 20-30 años, cuando la gran masa llegue a la edad de jubilación de los 65 años. Ante esta realidad, la respuesta rápida que han dado los gobiernos ha sido la de ampliar la edad de jubilación pero… ¿Es la solución? Pues lo siento mucho, pero no. No lo es por que se basa en el supuesto de que la ocupación será plena hasta la edad de jubilación, lo cuál siendo realistas se antoja imposible.

Entonces… ¿Qué pasa con la solución que propone Pablo Iglesias sobre reducir el paro juvenil adelantando la jubilación a los 60 años y trabajar 35h? Pues lo que ocurre siempre: son palabras de un soñador que, en el caso de que se llevasen a cabo, producirían una autentica pesadilla a los ciudadanos. Si tal y como hemos visto la situación ya es suficientemente complicada, imaginen añadir unas bases de cotización más bajas (35h) junto a un volumen de jubilados que crecería más rápidamente (jubilación a los 60 años), consiguiendo así sólo acelerar el crash del Estado del Bienestar.

Por tanto, le recomendaría a Pablo Iglesias y a la formación Podemos que valoren muy bien lo que dicen, que no caigan en el diálogo fácil y en la política de slogan, y que demuestren que realmente son diferentes a “la casta”. Por ahora, están demostrando ser peor que “la casta” que tanto critican, ya que están aprovechando una situación de fuerte crisis y de desencanto con la clase política para “mentir descaradamente” al ciudadano, dando falsas soluciones que no harían más que llevarnos a una ruina peor que la actual.

Lo único que yo le pido a Pablo Iglesias y Podemos para confiar en él …. Responsabilidad y basta de falsas promesas.