El Estado del Bienestar camino a la quiebra

Ayer, a través de twitter (@assetstoni), tuve una interesante conversación respecto a una afirmación de Pablo Iglesias, líder de Podemos, en el que daba como solución al paro juvenil “reducir la jornada laboral a 35 horas semanales, así como adelantar la edad de jubilación a los 60 años”. ¿Mi respuesta? Es un bonito sueño que acabaría en auténtica pesadilla, ya que significaría la quiebra del Estado del Bienestar y un nuevo fenómeno llamado “jubilados low cost” que destacarían por tener unas pensiones miserables.

Nuestro Estado del Bienestar se basa en una sencilla regla: “los cotizantes actuales mantienen a pensionistas, sanidad, paro y formación”. Y ¿quiénes son estos cotizantes? Pues básicamente empresas, autónomos y asalariados.

Este sistema era perfecto. Teníamos una gran base de cotizantes que mantenían a un pequeño grupo de jubilados y el resto de servicios. Además de esto, una alta tasa de natalidad, una ocupación laboral alta, unas empresas productivas a pleno rendimiento  y una esperanza de vida que no superaba los 77 años , ayudaban también a garantizar el sostenimiento del sistema. En pocas palabras: una persona tipo Española se incorporaba pronto al mercado laboral, cotizaba durante un mínimo de 40 años y, luego, pasaba a ser mantenido por el sistema unos 10-15 años.

Pero, ¿qué ocurre en la actualidad? Pues que el sistema va camino a la quiebra y por varios motivos:

– Los cotizantes difícilmente conseguirán cotizar de manera continuada más de 40 años.

– El panorama empresarial con sus quiebras y suspensiones de pago no es precisamente favorable a mantener la capacidad productiva del país.

– La tasa de natalidad está en caída libre.

– La tasa de esperanza de vida se incrementa anualmente gracias a los avances médicos y la calidad de vida actual comparada con la de periodos anteriores.

– La tasa de ocupación se aleja del pleno empleo año tras año con tasas de paro que oscilan entre el 12%-26% de la población activa.

Debido a estos factores, se está originando un cocktail explosivo del que tanto economistas como políticos son plenamente conscientes pero, como se suele decir, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

En los siguientes gráficos puede verse la evolución de las variables que hemos comentado (evolución de esperanza de vida y tasa de natalidad)

         

Pero mucho me temo que lo peor está por llegar: la pirámide de población actual se está invirtiendo, es decir, unos pocos van a tener que mantener a muchos, lo cual es totalmente inviable y llevará a la quiebra al sistema tal como lo conocemos.

Observen el siguiente gráfico:

Como podemos observar, los cotizantes que mantienen el estado se encuentran ahora entre los 35 y 45 años pero, por debajo de ellos, la base de la pirámide se está invirtiendo. El fenómeno de la inmigración había reducido una parte del problema (observar edades de 5 a 10 años), pero somos conscientes que actualmente se está produciendo el fenómeno contrario y, por tanto, quedará neutralizado.

Todos estos datos nos indican claramente que estamos dirigiéndonos de manera inexorable hacia la desaparición del Estado del Bienestar, tal como lo hoy lo entendemos, en un máximo de 20-30 años, cuando la gran masa llegue a la edad de jubilación de los 65 años. Ante esta realidad, la respuesta rápida que han dado los gobiernos ha sido la de ampliar la edad de jubilación pero… ¿Es la solución? Pues lo siento mucho, pero no. No lo es por que se basa en el supuesto de que la ocupación será plena hasta la edad de jubilación, lo cuál siendo realistas se antoja imposible.

Entonces… ¿Qué pasa con la solución que propone Pablo Iglesias sobre reducir el paro juvenil adelantando la jubilación a los 60 años y trabajar 35h? Pues lo que ocurre siempre: son palabras de un soñador que, en el caso de que se llevasen a cabo, producirían una autentica pesadilla a los ciudadanos. Si tal y como hemos visto la situación ya es suficientemente complicada, imaginen añadir unas bases de cotización más bajas (35h) junto a un volumen de jubilados que crecería más rápidamente (jubilación a los 60 años), consiguiendo así sólo acelerar el crash del Estado del Bienestar.

Por tanto, le recomendaría a Pablo Iglesias y a la formación Podemos que valoren muy bien lo que dicen, que no caigan en el diálogo fácil y en la política de slogan, y que demuestren que realmente son diferentes a “la casta”. Por ahora, están demostrando ser peor que “la casta” que tanto critican, ya que están aprovechando una situación de fuerte crisis y de desencanto con la clase política para “mentir descaradamente” al ciudadano, dando falsas soluciones que no harían más que llevarnos a una ruina peor que la actual.

Lo único que yo le pido a Pablo Iglesias y Podemos para confiar en él …. Responsabilidad y basta de falsas promesas.

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