La TAE y varias “trampillas”comerciales más en los productos financieros

Cuando las personas acuden al banco y ‘compran’ un producto, hasta llegar al ‘firme aquí’, empiezan a pasar las infinitas páginas del contrato en el que aparecen conceptos como interés nominal, interés técnico, tasa efectiva anual, interés técnico,TAE..

Pues bien, en este artículo intentaré marcar algunas pautas básicas para que seamos conscientes de lo que realmente firmamos cuando contratamos un depósito de plazo fijo o lo que pagaremos realmente por un préstamo.

En primer lugar, hablaremos de la TAE o Tasa Anual Equivalente (TAE). Se trata de un concepto que introdujo el Banco de España para que los usuarios pudiésemos comparar los productos bancarios con diferentes vencimientos, comisiones, abonos de intereses, etc. Una especie de ‘igualador’ de ofertas. Hay que saber que la TAE no es lo mismo que el TIN o Tipo de Interés Nominal, siendo este último el interés que cobramos/pagamos en un vencimiento definido sin incluir las comisiones.

Veamos un ejemplo para valorar cómo afecta el tipo de vencimiento en una inversión. A un ahorrador le dan dos opciones: un depósito a 12 meses al 2% de interés nominal y otro al 1,25% nominal a 6 meses.¿Qué opción es mejor? Pues bien, si sólo nos fijamos en el tipo de interés nominal diríamos a bote pronto que es mejor un 2% que un 1,25%, pero estaríamos equivocándonos. Y es que la inversión a 6 meses la deberíamos reinvertir otros 6 meses más para que fuera la mejor opción. Vemos entonces que convirtiendo ambas opciones en anuales, mientras la primera opción nos da un 2% a 12 meses, la segunda opción abona un 2,50% (1,25%x2 semestres). Pues bien, esto es exactamente lo que hace la TAE: convertir en comparables inversiones de diferentes condiciones y tiempo.

Pongamos ahora otro ejemplo que afecte a las inversiones/préstamos como.. en qué momento cobro/pago los intereses. Imaginemos 2 opciones de inversión a 12 meses y con el mismo tipo de interés del 2%. En la primera opción se cobra el mismo día que firmas (cobro anticipado) y la segunda opción paga al final del plazo (pago a vencimiento). ¿Cuál firmamos? A pesar de que hablamos del mismo tiempo y tipo de interés, la primera opción tiene una TAE mejor. ¿Por qué? Pues porque siempre es mejor cobrar los intereses con antelación ya que nos permitirá volver a invertir los beneficios y obtener de esta manera intereses de los intereses.

Acabemos los ejemplos con este último sobre cómo afectan las comisiones. Estamos pidiendo un préstamo y nos ofrecen dos opciones: la primera, con un interés al 0% y una comisión de apertura del 4% y, la segunda, con un interés del 3,50% sin comisión de apertura. La TAE nos indica que pese a que la primera opción tiene un interés inferior, al tener comisión de apertura, es mejor la segunda opción.

Vistos varios ejemplos sobre cómo afectan las diferentes variables de un contrato y ver que no sólo debemos mirar que tipo de interés cobramos/pagamos, daré ahora una serie de reglas básicas que nos permitirán identificar productos “engañosos”.

Las llamaré.. “Las 7 sencillas reglas para que no nos tomen el pelo”:

1. Cuidado con los intereses altos a plazos muy cortos, ya que tienen TAEs elevadas que realmente nos van a pagar poco. Por ejemplo, un depósito a 1 mes al 6% TAE se traduce en un interés nominal del 0.5%. Es verdad que la TAE es ‘atractiva’ a simple vista pero sólo nos lo ‘regalan’ por un mes. Moraleja: mira el interés nominal.

2. Ojo con los interés altos a plazos de más de 12 meses, pues ocultan una TAE más baja que el de mercado ocultado tras un tipo de interés nominal elevado.Por ejemplo, un depósito a 24 meses al 6% de interés nominal es un TAE real del 3%. Cómo norma general: en plazos de mas de 12 meses… mira la TAE.

3. Los intereses a cobrar cuanto antes mejor: a mismo tipo de interés nominal, la TAE será mejor cuanto antes se cobre. Siempre es preferible cobrar los intereses al firmar que a vencimiento y así sacar partido del beneficio (siempre habiendo comparado antes que cobraré lo mismo al inicio que a vencimiento).

4. Los intereses a pagar cuanto más tarde mejor: a mismo tipo de interés nominal, la TAE es mejor cuanto más tarde pague. Preferiré pagar un crédito cuando venza que empezar a pagar desde el momento de la firma.

5. Desconfía de los préstamos a interés 0%, ya que la gran mayoría de las veces integran comisiones o seguros obligatorios que hacen que el interés real-final que pagamos sea mayor. La mejor opción es mirar la TAE en este tipo de productos.

6. Observa desde la valla el tipo de interés técnico que se suele utilizar en productos de ahorro de aseguradoras. Se trata de un tipo de interés bruto en el que se deben restar comisiones de gestión, comisiones comerciales, etc. Dándonos cuenta así de que el interés real está muy muy lejos del ofertado.

7. Si una oferta es llamativamente superior al resto de ofertas… ¡desconfíe! Siempre engloba algún tipo de riesgo añadido. Ante esto, y como ya he comentado en varios de mis artículos, la principal regla es “Lee todo el contrato y, si algo no se entiende, no lo firmes”

 

Las Medidas del BCE ¿Llegarán a la economia real? (II)

En esta segunda parte del artículo, desgranaremos una a una las medidas tomadas por el BCE, su significado y qué impacto tendrán en la economía real.

La primera medida anunciada es la bajada de tipos de interés oficial (Euríbor) del 0,25% al 0,10%. Ésta, tendrá un efecto poco relevante en la economía real con la que simplemente los ahorradores verán cómo los tipos de interés de los depósitos bancarios bajarán y cómo las hipotecas se reducirán, pero de manera muy poco significativa (por cada 200.000 € representaría una ahorro de 120 euros anuales). Por tanto, esta primera medida es más ‘de cara a la galería’ que realmente de amplia efectividad.

La segunda ha sido conceder una barra libre a la banca (LTRO) de  400.000 millones €  para dar crédito exclusivamente a Pymes, sin  poder destinarse a dar créditos hipotecarios ni comprar deuda pública de los estados. Esta actuación sí puede tener cierta efectividad ya que obliga a las entidades bancarias a que este crédito llegue a la economía real a través de esas Pymes.

Hasta ahora el problema era que las entidades aprovechaban estas subastas de liquidez para invertirlas en deuda pública de los estados: sin riesgo obtenían una buena rentabilidad y toda esa liquidez no llegaba a la economía real. Así, se iba alimentando un círculo vicioso en el que los bancos obtenían dinero casi ‘gratis’ y financiaban a los estados obteniendo una gran rentabilidad sin apenas riesgo. Así pues, ¿por qué arriesgarse a dar crédito a una empresa o particular? Sólo veo un único ‘pero’ a esta medida: su escasa cuantía y el cómo se controlará de manera efectiva el uso adecuado de los fondos.

La tercera de las medidas es reducir la facilidad de tipos pasando a ser negativa del 0% al -0,10%. Y ¿qué es la facilidad de tipos? Así como nosotros guardamos nuestros ahorros en los bancos, los bancos guardan sus “ahorros” (reservas, liquidez) en el Banco central Europeo (BCE). Con esta nueva pauta, los bancos ahora deberán pagar por mantener reservas (dinero ocioso) en el banco central europeo.

Actualmente, los bancos españoles tienen 1.959 millones de euros y los europeos 27.735 millones €. Con esta medida se busca movilizar a los bancos para que utilicen sus reservas para dar crédito. Así pues, al igual que como ocurre en la primera medida, esta es más estética que real ya que la gran movilización se produjo cuando la facilidad de tipos pasó a interés 0%, reduciendo un 80% los saldos que mantenían los bancos depositados en el BCE.

Por último, y para mi, la más importante de las medidas, será la compra de 1 billón euros de titulaciones de activos de renta fija “transparentes”. Es realmente la más compleja de llevar a cabo, pero el BCE ya ha iniciado los mandatos para realizar compras de deuda de los estados europeos y deuda privada de máxima calificación.

También en mi opinión, es posiblemente la medida más eficaz. ¿Por qué? En primer lugar porque el volumen de 1 billón de euros es importante y, en segundo lugar, porque el origen de la inversión corresponde a incrementar la masa monetaria (el BCE le da a la maquinita de hacer dinero), lo que debería depreciar el euro respecto al resto de divisas. Así se incrementará la competitividad aumentando el nivel de las exportaciones y, sobretodo, por la bajada aún más de las primas de riesgo y el tipo de interés de la deuda pública de los países europeos. Se busca provocar que los inversores mundiales busquen rentabilidad en otras inversiones, haciendo llegar de manera directa o indirecta el dinero a la economía real.

En conclusión, para terminar, parece que el BCE por fin ha decidido tomar las riendas de la crisis y, esta vez ¡parece que va en serio!. Incluso el representante de Alemania, habitualmente crítico con estas medidas expansivas, ha mostrado su unanimidad a las medidas emprendidas.

Si todo sigue adelante, veremos a las bolsas ir hacia arriba y a las economías reales crecer por encima de las previsiones. Así, finalmente los ciudadanos de a pie empezaremos a ver los famosos “brotes verdes florecer” y el inicio de un nuevo ciclo expansivo económico. Eso sí, no debemos de dejar de controlar esas sombras que aparecen  el camino como es la explosión de la burbuja de algunos emergentes (por ejemplo Brasil) que provocarán algún que otro momento de tensión y nerviosismo en los mercados y algo de ralentización en algunos momentos puntuales del ciclo positivo que entramos.